Síndrome de Prader-Willi La obesidad
Las características principales El desarrollo sexual
La causa Las actividades deportivas
El riesgo de recurrencia en la familia Los problemas dentales
El diagnóstico Las condiciones asociadas al SPW
El desarrollo motor La medicación
Los problemas de lenguaje Los adolescentes y adultos
El C.I. medio La esperanza de vida
Aspectos psicológicos y conductales El impacto en la familia
La obsesión por la comida ALERTA MÉDICA
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El SPW es un conjunto de signos y síntomas que no se
manifiestan en todos los afectados, ni aparecen con la misma intensidad o
frecuencia. Es la pérdida o inactivación de genes paternos en la región 15q11-q13 del cromosoma 15.
Hay por lo menos tres errores diferentes a nivel cromosómico, que pueden
hacer que estos genes no trabajen causando las características del SPW. Los
dos errores más comunes que causan el SPW (delección en el cromosoma 15
paterno y disomía uniparental materna), pueden ocurrir en cualquier
concepción. La tercera cuasa (mutación del impringting) se produce en muy
pocos casos, pero la posibilidad de recurrencia es de 50%, puesto que el padre
puede ser portador de la alteración. Es bajo, casi invariablemente sólo hay un miembro de la familia afectado, y los hermanos/as no transmiten la enfermedad. La recurrencia es menor del 1% en caso de delección o disomía uniparental materna y en el infrecuente caso de mutación de imprinting (se dá en sólo un 3-5% de los afectados) el riesgo se eleva al 50%, ya que los padres pueden ser portadores de mutación.
Por este motivo es imprescindible que ante un diagnóstico de SPW, la familia
reciba CONSEJO GENÉTICO. Los neonatos son hipotónicos, letárgicos, con hipoplasia genital y frecuentemente necesitan ser alimentados de forma especial. Durante el embarazo hay una reducción de movimientos fetales. El diagnóstico en adultos es más fácil si las características clásicas están presentes. Puesto que los síntomas del SPW se modifican o son más o
menos aparentes según la edad, Holm (1993) publicó una tabla que establece
los criterios de diagnóstico.
El desarrollo
motor está retardado en la mayoría de las etapas evolutivas; por
ejemplo caminan alrededor de los 2 años.
Presentan el área motora gruesa y equilibrio pobres, mejorando éstas lentamente y siempre retrasadas con respecto a los niños de la misma edad.
Son comunes, en especial las dificultades de articulación. Se recomienda logopedia
desde una temprana edad para evitar las dificultades del lenguaje y como
consecuencia la frustración asociada a la falta de comunicación.
A pesar de que hay un retraso en el desarrollo del lenguaje, la habilidad verbal es frecuentemente buena.
La mayoría presenta un retraso mental de ligero a moderado
(entorno a 70). Independientemente de su C.I. van a presentar problemas de
aprendizaje y de lengueje, por lo que van a necesitar apoyo en las distintas
áreas educativas.
Por lo general los niños con
SPW son extrovertidos, divertidos y generosos, según van creciendo empiezan a
mostrar conductas más problemáticas como son la terquedad, las rabietas,
conductas autolesivas y agresividad. Para comprender mejor porque se dan este
tipo de comportamientos hay que tener en cuenta los déficits cognitivos y de
aprendizaje que presentan y como influyen en su comportamiento y en la falta
de control emocional.
Una intervención precoz en el ámbito educativo y de
la psicología, mantenida a lo
largo de su desarrollo, así como la integración social y laboral, potenciará
al máximo sus habilidades emocionales y sociales y ayudará a disminuir los
comportamiento problemáticos. El apoyo
psicológico y la orientación a familiares, les permitirá el mejor manejo
del SPW mejorando la calidad de vida de todo el entorno familiar.
La falta de
sensación de saciedad es continua y de por vida en las personas afectadas por
el SPW. Aparece a partir de los 2 años y conlleva un control constante y
riguroso de la dieta y de los hábitos alimenticios.
Establecer
unas pautas claras y concisas sobre los hábitos alimenticios ayuda a
disminuir (que no a erradicar) la ansiedad que padecen. Algunos aprenden a comer en un horario fijo y pueden rechazar ciertos alimentos, pero persiste el apetito insaciable.
No nos debe extrañar
que escondan u obtengan comida extra en
cualquier situación; por lo que el control debe ser
permanente.
La obesidad es consecuencia directa de la falta de saciedad (aunque no es la
única causa, también es importante destacar el desarrollo metabólico). Se da en el 95% de los casos si no existe control del
entorno; por lo que es fundamental un control dietético y de los hábitos
alimenticios de por vida.
Exista o no obesidad en el momento de diagnóstico,
es necesario establecer un control que mantenga el peso del afectado dentro de unos límites
aceptables que garanticen una buena salud física
Es deficiente debido al hipogonadismo hipogonadotrópico. Los hombres presentan escroto hipoplástico y criptorquidia, las mujeres hipoplasia de los labios menores y del clítoris.
La pubertad puede adelantarse o atrasarse, y es generalmente incompleta. En las mujeres se observa con frecuencia amenorrea u oligomenorrea.
El ejercicio físico es fundamental para las personas con
SPW, no sólo como mecanismo de control de peso, sino también para la
hipotonía, la ansiedad y la disciplina.
No obstante
hay que tener ciertas precauciones. Correr y saltar puede producir lesiones en las articulaciones debido a la hipotonía y
la coordinación pobre. Se incrementa el número de fracturas debido probablemente a la osteoporosis y la disminuida masa muscular.
Se recomienda andar, nadar y el uso de aparatos fijos de gimnasio.
Los problemas
dentales son comunes y pueden incluir: debilidad de la superficie dental, saliva densa y pegajosa, higiene dental pobre, chirriar de dientes y en algunos
casos rumiación.
En el caso de valorar la
posibilidad de ortodoncia
se debe tener en cuenta el retraso en el desarrollo óseo y la pubertad anómala.
Incluyen estrabismo, miopía, escoliosis (puede ocurrir inusualmente a edades inusualmente tempranas y es frecuentemente que no se detecte debido a la obesidad), y diabetes (tipo II, probablemente secundaria a la obesidad, responde bien a la pérdida de peso y dieta).
Como agentes anoréxicos (inhibidores del apetito) o drogas psicoactivas no han sido útiles para el control del apetito o la conducta. Los efectos de estas drogas en las personas con SPW no son comparables a la población normal. En algunos momentos es esencial el tratamiento farmacológico pero no se recomienda su uso continuado.
Pueden funcionar bien en programas de vida en grupo siempre y cuando tengan un control calórico adecuado y una vida estructurada. Su personalidad rígida y temperamento explosivo puede hacer que la programación y supervisión sean dificultosas. En general, el empleo es en talleres supervisados.
Puede ser normal si se controla debidamente el peso. La salud general es normalmente excelente, aunque se ha informado de envejecimiento prematuro. La obesidad y sus complicaciones son las causas más frecuentes de enfermedad y mortalidad.
Puede llegar a ser importante. La constante presión debida al control de la comida y el control del comportamiento afecta a todos los miembros de la familia. Los niños con SPW pueden convertirse en tiranos que controlan a la familia y con la edad son más difíciles de manejar.
Es esencial para la estructura familiar conocer estas tensiones y actuar debidamente lo antes posible.
Informarse y disponer de herramientas y estrategias de actuación nos
permitirá tener un mayor control sobre la situación, relajando las posibles
tensiones que se puedan crear.
2.- LAS CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
3.- LA CAUSA
4.- EL RIESGO DE RECURRENCIA EN LA FAMILIA
5.- EL DIAGNÓSTICO
6.- EL DESARROLLO MOTOR
7.- LOS PROBLEMAS DE LENGUAJE
8.- EL C.I. MEDIO
9.- ASPECTOS
PSICOLÓGICOS Y CONDUCTUALES
10.- LA OBSESIÓN
POR LA COMIDA
11.- LA OBESIDAD
12.- EL DESARROLLO SEXUAL
13.- LAS ACTIVIDADES DEPORTIVAS
14.- LOS PROBLEMAS DENTALES
15.- LAS CONDICIONES ASOCIADAS AL SPW
16.- LA MEDICACIÓN
17.- LOS ADOLESCENTES Y ADULTOS
18.- LA ESPERANZA DE VIDA
19.- EL IMPACTO EN
LA FAMILIA
A continuación se enumeran las características del Síndrome que pueden crear complicaciones durante la intervención médica o la hospitalización:
1.- TRASTORNOS RESPIRATORIOS O APNEA EN EL SUEÑO
Debido a la obesidad masiva y al síndrome de hipoventilación. Es común la somnolencia, que se dá generalmente en los más obesos pero que también se presenta en los que mantienen un peso adecuado. La pérdida de peso puede aliviar estos trastornos.
2.- REACCIÓN ADVERSA A MUCHOS MEDICAMENTOS
Especialmente a la medicación para reducir el peso o para controlar la conducta. Las dosis normales de medicación intramuscular producen un adormecimiento prolongado.
3.- ALTA RESISTENCIA AL DOLOR Y TRASTORNOS EN LA TEMPERATURA CORPORAL
Las infecciones no detectadas son factores de riesgo potenciales. Muchos no se quejan de dolor hasta que la infección es grave. Algunos presentan variaciones en la temperatura corporal debido a causas aún no conocidas.
4.- IMPOSIBILIDAD DE VOMITAR
Presente en dos terceras partes de los casos. Algunos comen cualquier cosa (p.e., basura); la medicación para inducir al vómito puede ser inefectiva, y dosis repetidas pueden producir más problemas.
5.- RASCAR PICADURAS Y HERIDAS
Es común el rascarse cicatrices y heridas. Frecuentemente las heridas permanecen irritadas durante meses debido a la manipulación y pueden infectarse.
6.- HIPOTONÍA
Es general, con poca fuerza al succionar y letargo. Dura por lo menos los primeros meses de vida. Produce problemas de alimentación, fatigándose con facilidad, y algunas veces dificultad en expectorar secreciones.
7.- HIPOGONADISMO
El inadecuado desarrollo de los genitales está generalmente presente durante toda la vida. Frecuentemente los testículos no descienden de la cavidad abdominal, también existe la posibilidad de hernias inguinales en los varones. Ambos sexos responden bien al tratamiento hormonal, sin embargo hay informes de efectos secundarios. Las hormonas de crecimiento, a pesar de su limitación y coste, han demostrado alguna eficiencia en personas de baja estatura debido a la falta de desarrollo en la pubertad y probablemente a la deficiencia parcial de la hormona de desarrollo.
8.- APETITO INSACIABLE
El escaso control del apetito y el inadecuado ritmo metabólico conducen a un aumento de peso que puede tener consecuencias fatales. Esto puede ser muy rápido y puede ocurrir a pesar de que la persona afectada mantenga una dieta baja en calorías. Una dieta muy nutritiva pero de baja en calorías es esencial desde muy temprana edad. Incluso las personas con SPW que mantienen un peso normal no pueden quedarse solas cuando están cerca de fuentes de comida. Se convierten en maestros acerca de cómo conseguir comida en secreto alrededor de los 4 años. Con la edad esta habilidad se incrementa. Si el peso se mantiene dentro de los límites normales es porque la persona encargada, y no la persona con SPW, ha logrado hacerse con el control mediante cerrar la comida bajo llave, vigilancia constante y actividad física adecuada. Las personas con SPW piensan, hablan y sueñan con la comida las 24 horas del día. Es muy difícil para ellos ver la comida a su alcance, o estar con personas que pueden comer todo lo que quieren. En este momento no existe tratamiento médico o quirúrgico que puede ayudar a controlar el peso de forma prolongada.
9.- CONDUCTA Y PROBLEMAS EMOCIONALES
Debido al deficiente funcionamiento del sistema nervioso, complicado por muchos factores, muchos niños y adultos con SPW muestran terquedad, rabietas y depresión, que pueden aumentar con la edad. Cuando la persona con SPW se encuentra en una rabieta, tratar de razonar con él generalmente sólo sirve para empeorar las cosas. La mejor forma de tratar este problema es establecer límites firmes y esperar algunos minutos después de enviar a la persona a su dormitorio o a algún otro lugar determinado con anterioridad. Los premios y recompensas por la buena conducta son muy efectivos. No se ha encontrado medicación alguna para el control del comportamiento